Jueves 4 de diciembre de 2008, por El Lu

"En los EE.UU., una gran cantidad de profesores enseña el diseño inteligente (creacionismo), lo que no es de extrañar en una sociedad puritana y mística donde hay fanáticos con poder y dinero para financiar la difusión de sus ideas."
Un artículo de Página/12 sobre esta discusión entre el sincero saber y la maliciosa ignorancia, en vísperas del 150 aniversario de la publicación de El origen de las especies. Me hizo acordar un poco a mis épocas de absoluta intolerancia para con los asuntos religiosos. Ahora soy más tolerante, al punto de llegar a pensar que la propuesta del señor director de Educación de la Royal Society (poner en pie de discusión una teoría y otra al enseñar evolución) sonaba razonable. Pensandolo un poco coherentemente, es tan poco razonable como plantear una situación inversa: supongamos, enseñar la teoría de la evolución a la par que catecismo. jajajaja